As if driving for a living in New York City wasn’t dangerous enough, For-Hire Vehicle (FHV) and Taxi drivers face a variety of scams from criminals, predators and bad actors on a daily basis. Ex-driver turned writer, Kevin Williams revealed some of the most common scams drivers face and offered tips for avoiding them in an article published by media outlet, The Drive.

Overcapacity Scam

Instead of just paying the correct amount for a vehicle that accommodates the appropriate amount of people, some passengers try to “sneak” too many people into a car that’s not equipped to handle them. At a time when it’s a struggle to make ends meet, drivers might be hesitant to call them out, and then hope for a bigger tip, but Williams says, “They often don’t really tip.”

Cramming people into a vehicle can also damage a vehicle’s interior, but even more importantly, if you were to get in an accident, you could face consequences from the law and your insurance company, if not every person has a seatbelt.

Passenger Cancels Mid-Ride

Imagine accepting a ride via a ride-hail app, and in the middle of transporting a passenger to their destination the in-app navigation stops. You ask them, “Hey, did you cancel the ride?” But they respond, “What? No, things are all good on my end!” Not wanting to disappoint a customer, you might assume it’s just a glitch in the system and manually navigate via another GPS app to their destination, and then file a support ticket to get a fare adjustment after dropping them off.

It’s not until later that you find out the passenger did, in fact, cancel the ride in the middle of the trip. Since it wasn’t viewed as a completed ride, you may not get paid appropriately.

Fake Phone Calls From “Corporate”

One of the most common scams is a spam phone call. In this case, a driver is either en route to a ride request or maybe just waiting for the next job. Then, suddenly, they’re confronted with a scary, official-looking text or voicemail from someone claiming to be from their base, saying, “We need to talk ASAP.” These calls are often somewhat threatening; the caller might say your account will be deactivated if you don’t call back… so you call the number. When connected, the “company representative” on the other end asks for login information and assuages any fears by saying the situation is handled.

Unfortunately, the person you spoke to was likely a scammer, and they now have personal information that could be used to steal your identity or money. If you receive what appears to be an official-looking text or call from a number that looks legitimate, it’s any easy trap to fall into. Don’t.

Sometimes, this classic scam takes the form of a fake ride request from someone claiming to be from your base, then the scammer tries to gain access to account information after you accept it.

The bottom line: Never share personal account information, passwords or verification codes with anyone, and be sure to report these instances to your base to warn other drivers to beware. Bases won’t ask a driver for a password via email, text message, or over the phone. Protect yourself, stay alert, and don’t get scammed.

Source: The Drive

Cuidado con las estafas dirigidas a los conductores profesionales

Como si conducir para ganarse la vida en la ciudad de Nueva York no fuera lo suficientemente peligroso, los conductores de vehículos de alquiler (FHV, por sus siglas en inglés) y de taxis se enfrentan diariamente a una gran variedad de estafas por parte de delincuentes, explotadores y malas personas. En un artículo publicado por el medio de comunicación, The Drive, el exconductor y ahora escritor, Kevin Williams reveló algunas de las estafas más comunes a las que se enfrentan los conductores y ofreció consejos para evitarlas.

Estafa del exceso de capacidad

En lugar de pagar el importe correcto por un vehículo que aloja a la cantidad adecuada de personas, algunos pasajeros intentan “colar” a demasiadas personas en un vehículo que no está equipado para ello. En una época en la que es difícil llegar a fin de mes, los conductores pueden dudar en reclamarles por esperar una mayor propina, pero Williams afirma que “a menudo no dan propina”.

El hacinamiento de personas en un vehículo también puede dañar su interior. Sin embargo, lo más importante es que, si ocurre un accidente, el conductor podría sufrir las consecuencias de la ley y la exención de responsabilidad de su compañía de seguros si algún pasajero no llevaba el cinturón de seguridad.

El pasajero cancela el viaje a mitad de camino

Imagine que acepta un viaje a través de una aplicación de alquiler de vehículos, y en medio del traslado de un pasajero a su destino la navegación de la aplicación se detiene. Usted le pregunta: “¿Has cancelado el viaje?” Pero le responden: “¿Qué? No, todo está bien por mi parte”. Como no quiere decepcionar al cliente, es posible que asuma que se trata de un fallo en el sistema y navegue manualmente a través de otra aplicación GPS hasta su destino, y que luego presente un ticket de soporte para obtener un ajuste de la tarifa una vez que haya dejado al pasajero.

Más tarde se da cuenta de que en realidad el pasajero ha cancelado el viaje a mitad de camino. Como no se consideró un viaje completo, es posible que no se lo paguen como corresponde.

Llamadas telefónicas falsas de la “empresa”

Una de las estafas más comunes es una llamada telefónica no deseada. En este caso, el conductor está en camino a una solicitud de viaje o tal vez solo a la espera del próximo trabajo. Entonces, de repente, se encuentra con un mensaje de texto o un mensaje de voz aterrador y de aspecto oficial de alguien que dice ser de su base, que afirma: “Tenemos que hablar cuanto antes”. Estas llamadas suelen ser algo amenazantes. La persona que llama puede llegar a decir que su cuenta será desactivada si no devuelve la llamada… así que usted llama al número. Cuando se comunica, el “representante de la empresa”, que está al otro lado, pide los datos de acceso y disipa cualquier temor diciendo que la situación está controlada.

Por desgracia, es probable que la persona con la que habló sea un estafador y ahora tiene información personal que podría utilizar para robar su identidad o su dinero. Es fácil caer en una trampa si recibe un mensaje de texto o una llamada de un número que parece legítimo. No lo haga.

En ocasiones, esta clásica estafa adopta la forma de una solicitud de viaje falsa de alguien que dice ser de su base de operaciones, y luego el estafador intenta acceder a la información de la cuenta una vez que la acepta.

Conclusión: No comparta nunca la información personal de la cuenta, las contraseñas o los códigos de verificación con nadie, y asegúrese de informar de estos casos a su base para advertir a otros conductores. Los operadores de las bases no le pedirán a un conductor una contraseña por correo electrónico, mensaje de texto o por teléfono. Protéjase, manténgase alerta y no se deje estafar.

Fuente: The Drive