The Fourth of July holiday weekend this year jammed U.S. airports with the biggest crowds since the pandemic began in 2020. About 2.49 million passengers went through security checkpoints at U.S. airports July 1, surpassing the previous pandemic-era record of 2.46 million reached earlier in the week, according to figures released by the Transportation Security Administration.

The escalating numbers show leisure travelers aren’t being deterred from flying by rising fares, the ongoing spread of COVID-19 or worries about recurring flight delays and cancellations.

The July 1 passenger volume marked a 13% increase from the same day the previous year. This year’s number of passengers going through U.S. airports also eclipsed the 2.35 million screened at security checkpoints on the Friday before the Fourth of July in 2019, but that was nearly a week ahead of Independence Day.

In a more telling sign of how close U.S. air travel is reverting back to pre-pandemic conditions, an average of 2.33 million passengers passed through security checkpoints at domestic airports during the seven days ending July 1. That was close to the seven-day average of roughly 2.38 million passengers during the same 2019 period, according to the TSA.

Airlines have struggled to keep up with the surging demand amid staffing shortages and an assortment of other issues that have resulted in recurring waves of exasperating flight delays and cancellations that have turned some vacations into nightmarish ordeals. Many airlines have responded by curtailing their summer schedules and using larger planes to carry more passengers while they scramble to hire and train more pilots.

On July 1, there were more than 6,800 flight delays and another 587 flight cancellations affecting U.S. airports, according to the tracking site FlightAware. The trouble spilled into the following day, too, with thunderstorms complicating things on the East Coast and parts of the Midwest. By late Saturday, nearly 4,000 flights had been delayed and more than 600 had been canceled at U.S. airports, according to FlightAware.

Source: AP News

La celebración del 4 de julio provoca que el tráfico en los aeropuertos de EE. UU. alcance un récord

El fin de semana de la celebración del 4 de julio de este año generó un atasco en los aeropuertos estadounidenses con la mayor aglomeración de pasajeros desde que comenzó la pandemia en 2020. El 1 de julio, cerca de 2,49 millones de pasajeros pasaron por los puestos de control de los aeropuertos estadounidenses, lo que superó el anterior récord en pandemia de 2,46 millones, que se había alcanzado a principios de la semana, de acuerdo con las cifras publicadas por la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA, por sus siglas en inglés).

Las crecientes cifras prueban que el aumento de las tarifas, la propagación del COVID-19 o la preocupación por las recurrentes demoras y cancelaciones de vuelos no desaniman a las personas que viajan por placer.

El volumen de pasajeros del 1 de julio señaló un aumento del 13 % en comparación al mismo día del año pasado. El número de pasajeros que transitaron este año por los aeropuertos estadounidenses también opacó los 2,35 millones que pasaron por los puestos de control el viernes anterior al 4 de julio de 2019, pero eso fue casi una semana antes del Día de la Independencia.

Como un indicio más revelador de lo cerca que están los viajes aéreos en Estados Unidos de volver a las condiciones previas a la pandemia, un promedio de 2,33 millones de pasajeros pasaron por los puestos de control de los aeropuertos nacionales durante los siete días que terminaron el 1 de julio. Según la TSA, esta cifra se acerca al promedio de siete días de casi 2,38 millones de pasajeros durante el mismo periodo de 2019.

Las aerolíneas han luchado por mantenerse a la altura de la creciente demanda en medio de la escasez de personal y otros problemas que han provocado reiteradas oleadas de demoras irritantes y cancelaciones de vuelos que han convertido algunas vacaciones en pesadillas. Para mejorar esto, muchas compañías aéreas redujeron sus horarios de verano y utilizaron aviones más grandes con el fin de transportar más pasajeros mientras buscan contratar y formar a más pilotos.

El 1 de julio hubo más de 6800 demoras y otras 587 cancelaciones de vuelos que afectaron a los aeropuertos estadounidenses, según el sitio de seguimiento FlightAware. Los problemas continuaron también al día siguiente, con tormentas eléctricas que complicaron la situación en la Costa Este y en partes del Medio Oeste. Según FlightAware, a última hora del sábado, casi 4000 vuelos habían sufrido demoras y más de 600 habían sido cancelados en los aeropuertos estadounidenses.

Fuente: AP News