The Metropolitan Transportation Authority’s (MTA’s) Access-A-Ride program has suffered a serious hit to the reliability of its service, thanks to an ongoing driver shortage and increasing traffic. Statistics show that service reliability has sunk to its lowest level in years, exacerbated by the fact that ridership has returned to almost 80% of pre-COVID totals. Access-A-Ride hit a pandemic-era ridership high of 24,814 trips on Oct. 28.

Providers of paratransit service for New Yorkers with limited mobility have repeatedly failed to meet on-time performance goals this year, MTA data reveals, with the number of driver no-shows, customer complaints and call center wait times also trending in the wrong direction.

On-time performance for broker car service providers sunk to 70% in August – the seventh straight month of missing the 85% goal of drivers arriving no more than 15 minutes after a promised pick-up time. In February 2020, the month before the lockdown, that figure was at 90%. The previous pre-pandemic low was 77% in September 2018, which is as far back as the performance dashboard goes.

For New Yorkers who rely on Access-A-Ride, this adds up to increased frustration as daily ridership has returned at a higher rate than subways, buses or commuter railroads. Data posted to the MTA’s Access-A-Ride dashboard, whose most recent statistics are from August, reflects a downturn in service reliability going back several months.

Access-A-Ride customers are not only waiting longer for rides, they’re taking longer to book them through call centers – and sometimes, not getting through at all. The MTA’s 95% goal for handling reservations and day-of-service status calls has not been met since April, records show, and it plummeted to 78% in June. Calls are supposed to be answered within 60 seconds, but instead are taking several times as long to be picked up. In June, the average call was answered in 344 seconds, nearly six minutes, though that figure improved to 157 seconds in August.

An MTA spokesperson said driver vacancy rates of up to 20% have hit car-service brokers hard but added that there has been an uptick in drivers at some paratransit service providers.

“New Yorkers deserve a transportation network that is reliable, accessible and safe for all – especially for people with disabilities and seniors,” said Eugene Resnick, an MTA spokesperson. “To continue improving service, Access-A-Ride is onboarding several new brokers for hire, resumed shared rides and is returning assessment centers to 100% capacity, while ensuring that riders remain safe.”

Source: Brooklyn Eagle

La falta de conductores y el aumento de tráfico perjudican el servicio Access-A-Ride

El programa Access-A-Ride de la Autoridad de Transporte Metropolitano (Metropolitan Transportation Authority, MTA) ha sufrido un fuerte impacto en la confiabilidad de su servicio, debido a la constante escasez de conductores y al aumento del tráfico. Las estadísticas muestran que la confiabilidad del servicio se ha desplomado a su nivel más bajo en años, exacerbado esto por el hecho de que la cantidad de pasajeros regresó a casi el 80 % de los totales previos al COVID. Access-A-Ride alcanzó una cantidad máxima de pasajeros de la era pandémica de 24,814 viajes el 28 de octubre.

Los proveedores de servicios de paratránsito para neoyorquinos con movilidad limitada han incumplido repetidamente los objetivos de puntualidad este año, según revelan los datos de la MTA, y la cantidad de conductores que no se presentan, las quejas de los clientes y los tiempos de espera del centro de llamadas también muestran una tendencia en la dirección incorrecta.

El desempeño en cuanto a la puntualidad de los agentes proveedores de servicios de automóviles se redujo al 70 % en agosto, el séptimo mes consecutivo en que se incumple el objetivo de 85 % de no más de 15 minutos de retraso respecto de la hora de recogida pautada por parte de los conductores. En febrero de 2020, el mes anterior al confinamiento, esa cifra era del 90 %. El mínimo previo a la pandemia fue del 77 % en septiembre de 2018, el registro más antiguo del panel de desempeño.

Para los neoyorquinos que dependen de Access-A-Ride, esto se suma a una mayor frustración, ya que la cantidad diaria de pasajeros se ha reanudado a un ritmo más alto que el del metro, los autobuses o los ferrocarriles suburbanos. Los datos publicados en el panel Access-A-Ride de la MTA, cuyas estadísticas más recientes son de agosto, reflejan una caída en la confiabilidad del servicio que se remonta a varios meses.

Los clientes de Access-A-Ride no solo esperan más por sus viajes, sino que tardan más en reservarlos a través de los centros de llamadas y, a veces, directamente no logran comunicarse. Según muestran los registros, el objetivo del 95 % de la MTA para manejar las reservas y las llamadas de estado del día de servicio no se ha cumplido desde abril, y se desplomó al 78 % en junio. Se supone que las llamadas deben responderse en 60 segundos, sin embargo, están demorando varias veces más en ser atendidas. En junio, la llamada promedio era respondida en 344 segundos, casi seis minutos, aunque esa cifra mejoró a 157 segundos en agosto.

Un vocero de la MTA indicó que las tasas de vacantes de conductores de hasta el 20 % han afectado mucho a los agentes de servicios de automóviles, pero agregó que ha habido un repunte en el plantel de conductores de algunos proveedores de servicios de paratránsito.

“Los neoyorquinos merecen una red de transporte confiable, accesible y segura para todos, especialmente para las personas mayores y las que tienen discapacidades”, sostuvo Eugene Resnick, vocero de la MTA. “Para continuar mejorando el servicio, Access-A-Ride está incorporando varios agentes nuevos de alquiler de vehículos, reanudó los viajes compartidos y está restableciendo a pleno la capacidad de los centros de evaluación, al tiempo que garantiza que los pasajeros permanezcan seguros”.

Fuente: Brooklyn Eagle