For the first time in far too long, I’m feeling genuinely (albeit cautiously) optimistic about our industry. My admiration for the medallion owners who won their battle and scored financial relief from the city cannot be overstated. Eric Adams appears to be a sincere friend to the industry (fingers crossed); his plans for TLC-regulated drivers and companies are both impressive and far-reaching. And, despite some uncertainty regarding Covid in the coming months, NYC is thankfully already seeing a direct impact on the local economy, thanks in part to the return of international travel for the vaccinated.

Amid this good news, I still have one deep concern: the mental and physical health of our industry’s drivers. Stress levels will surely be spiking as the holiday season worsens traffic and many of us continue our ongoing struggle to dig ourselves out of the financial hole that Covid created. So, I hope that everyone reading this heeds the following advice to reduce stress, from the Mayo Clinic.

Get active: Virtually any form of physical activity can help relieve stress. Even if you’re currently out of shape, exercise can still be a good stress reliever. Physical activity pumps up your endorphins and other natural neural chemicals to enhance your sense of well-being. It also refocuses your mind away from stressors.

Eat a healthy diet: Eating a healthy diet is an important part of taking care of yourself. Aim to eat a variety of fruits, vegetables and whole grains.

Avoid unhealthy habits: Try to avoid dealing with stress by drinking too much caffeine or alcohol (or taking other drugs), smoking, or eating too much. These habits harm your physical health, which directly affects mental health.

Meditate (or pray): Meditation (or prayer) focuses your attention and quiets the stream of jumbled thoughts that can cause stress, instilling a sense of calm, peace and balance to your life. Guided meditation, guided imagery, visualization and other forms of meditation can be practiced almost anywhere at (almost) any time.

Laugh more: Even forcing a fake laugh through your grumpiness can help, although funny movies, books or lives shows are far better, and more enjoyable options. Laughing not only lightens your mental load but also causes positive physical changes in your body – firing up, then cooling down your stress response.

Connect with others: Stressed, irritable people often isolate themselves. Instead, push yourself to reach out to family and friends and make social connections. Social contact is a good stress reliever because it offers distractions and provides support. Even just coffee with a friend can be greatly beneficial.

Assert yourself: Learning to say “no” at appropriate times or delegating certain responsibilities can help you manage your to-do list and the stressors that can lead to anger and resentment, causing more trouble for you and your loved ones in the end.

Try yoga: With its series of postures and controlled-breathing exercises, yoga brings together physical and mental disciplines that help achieve peacefulness of body and mind. Proceed slowly, particularly if you haven’t exercised in a while, but there are plenty of yoga studios and instructional videos out there to guide you.

(Editor’s Note: You may have noticed that we have been running articles about yoga in recent months. This is the direct result of personal experience. Having exercised regularly for the past 30 years – including martial arts, weight training, cardio and yoga – I have found yoga to be the most beneficial from a physical- and mental-health perspective. Okay, I’m done preaching. Please consider all of these helpful tips during these trying times – but before attempting any workout regimen, it’s essential to first consult a medical professional.)

Get enough sleep: Stress often causes people to have trouble falling asleep. Sleep is when your brain and body recharge. The quality and amount you get can affect your mood, energy level, concentration and overall functioning. If you have sleep troubles, create a quiet, relaxing bedtime routine. Try listening to soothing music, put clocks away, and do your best to stick to a consistent schedule.

Keep a journal: Writing down (or typing out) your thoughts and feelings can be a good release for pent-up emotions. Don’t think about what to write – just jot down whatever comes to mind. No one else needs to read it, so don’t strive for perfection in grammar or spelling.

Get musical and be creative: Listening to or playing music is a good stress reliever because it provides a mental distraction, reduces muscle tension and decreases stress hormones. If music does not interest you, try another hobby, like sketching, sewing or even gardening… anything that requires focus and takes your mind off stressors.

Seek counseling: If stressors are challenging your ability to cope or self-care measures aren’t sufficiently relieving stress, consider therapy or counseling. Professional counselors or therapists can help you identify the sources of your stress and teach you additional coping tools.

Please, take care of yourself and stay safe and healthy this winter – when you’re on the road and off!

Cuídese ante el repunte de los viajes: la temporada navideña genera más congestión de tráfico y estrés

Por primera vez en demasiado tiempo, siento un genuino (aunque cauteloso) optimismo acerca de nuestra industria. No puedo dejar de recalcar mi admiración por los propietarios de licencias que ganaron su batalla y obtuvieron un alivio financiero de la ciudad. Eric Adams parece ser un amigo sincero de la industria (crucemos los dedos); sus planes para los conductores y las empresas regulados por la Comisión de Taxis y Limusinas (Taxi & Limousine Commission, TLC) son impresionantes y de amplio alcance. Y, a pesar de cierta incertidumbre respecto del Covid en los próximos meses, afortunadamente Nueva York ya está viendo un impacto directo en la economía local gracias, en parte, a la reanudación de los viajes internacionales para los vacunados.

En medio de estas buenas noticias, aún tengo una gran preocupación: la salud mental y física de los conductores de nuestra industria. Los niveles de estrés seguramente aumentarán a medida que la temporada navideña empeore el tránsito, y muchos de nosotros continuamos nuestra lucha constante para salir del agujero financiero que creó el Covid. Así que espero que todas las personas que lean esto apliquen los siguientes consejos de la Clínica Mayo para reducir el estrés.

Manténgase activo: prácticamente cualquier forma de actividad física puede contribuir a aliviar el estrés. El ejercicio puede aliviar el estrés incluso si actualmente no está en forma. La actividad física aumenta las endorfinas y otras sustancias químicas neuronales naturales que mejoran la sensación de bienestar. También redirige su mente alejándola de los factores estresantes.

Mantenga una dieta saludable: llevar una dieta saludable es una parte importante de cuidarse. Trate de comer una variedad de frutas, verduras y cereales integrales.

Evite los hábitos poco saludables: trate de evitar beber demasiada cafeína o alcohol (o consumir otras drogas), fumar o comer demasiado para lidiar con el estrés. Estos hábitos perjudican su salud física, lo que afecta directamente su salud mental.

Medite (o rece): la meditación (al igual que la oración) centra su atención y acalla el flujo de pensamientos confusos que pueden causar estrés, infundiendo una sensación de calma, paz y equilibrio a su vida. La meditación guiada, las imágenes guiadas, la visualización y otras formas de meditación se pueden practicar en casi cualquier lugar y (casi) en cualquier momento.

Ría más: incluso forzar una risa falsa en medio de su mal humor puede ayudar, aunque las películas divertidas, los libros o los programas en vivo son opciones mucho mejores y más agradables. Reír no solo aligera su carga mental, sino que también provoca cambios físicos positivos en su cuerpo al disparar y luego aplacar su respuesta al estrés.

Conéctese con otros: las personas estresadas e irritables a menudo se aíslan. En vez de eso, esfuércese por acercarse a familiares y amigos y hacer conexiones sociales. El contacto social es un calmante eficaz para el estrés porque ofrece distracciones y brinda apoyo. Incluso un simple café con un amigo puede ser muy beneficioso.

Hágase valer: aprender a decir “no” en los momentos apropiados o delegar ciertas responsabilidades puede ayudarlo a administrar su lista de tareas pendientes y los factores estresantes capaces de generar enojo y resentimiento, que a la larga les causan más problemas a usted y a sus seres queridos.

Practique yoga: con su serie de posturas y ejercicios de respiración controlada, el yoga reúne disciplinas físicas y mentales que ayudan a tranquilizar el cuerpo y la mente. Vaya de a poco, especialmente si no ha hecho ejercicio por un tiempo, pero hay muchos talleres y videos instructivos de yoga para guiarlo.

(Nota del editor: Quizá haya notado que en los últimos meses hemos publicado artículos sobre yoga. Es el resultado directo de la experiencia personal. Practiqué ejercicio (incluidos entrenamiento con pesas, artes marciales, cardio y yoga) de manera regular durante los últimos 30 años, y comprobé que el yoga es el más beneficioso desde una perspectiva de salud física y mental. Está bien, ya terminé de predicar. Tenga en cuenta todos estos consejos útiles durante estos momentos difíciles, pero antes de intentar cualquier rutina de entrenamiento, es esencial consultar a un profesional médico).

Duerma lo suficiente: el estrés a menudo hace que las personas tengan problemas para conciliar el sueño. Es durante el sueño cuando se recargan su cerebro y su cuerpo. La calidad y la cantidad de sueño pueden afectar su estado de ánimo, su nivel de energía, su concentración y su funcionamiento general. Si tiene problemas para dormir, cree una rutina tranquila y relajante a la hora de acostarse. Intente escuchar música relajante, aleje los relojes y haga todo lo posible por mantener un horario constante.

Lleve un diario: escribir (ya sea a mano o a máquina) sus pensamientos y sentimientos puede ser un buen alivio para las emociones reprimidas. No piense en qué escribir, simplemente anote lo que le venga a la mente. No hace falta que lo lea nadie más, así que no se esfuerce por lograr la perfección gramatical u ortográfica.

Recurra a la música y sea creativo: escuchar o tocar música es un buen alivio para el estrés porque disminuye las hormonas lo causan, permite distraer la mente y reduce la tensión muscular. Si la música no le interesa, pruebe otro pasatiempo, como dibujar, coser o incluso trabajar en el jardín… cualquier cosa que requiera concentración y que aleje su mente de los factores de estrés.

Busque asesoramiento: si los factores estresantes afectan su capacidad para sobrellevar la situación o las medidas de cuidado personal no alivian suficientemente el estrés, considere la posibilidad de recibir terapia o asesoramiento. Los consejeros o terapeutas profesionales pueden ayudarlo a identificar las causas de su estrés y enseñarle herramientas adicionales para afrontarlo.

Cuídese y manténgase sano y seguro este invierno, ¡tanto en la carretera como fuera de ella!